El Net Promoter Score (NPS) es un indicador que mide la lealtad de los clientes a partir de una pregunta principal: en una escala de 0 a 10, ¿qué probabilidad hay de que recomiende la empresa a un amigo o colega? Según la nota, los clientes se clasifican en promotores, pasivos y detractores, y el resultado se expresa con un número entre -100 y +100. No mide la satisfacción de un momento concreto, sino la disposición a recomendar, que se considera una buena señal de lealtad y de crecimiento futuro.

En IG Telcom medimos encuestas NPS por teléfono para empresas B2B, así que esta guía no es teoría de manual. Veremos qué es el NPS, cómo se calcula, qué nota se considera buena, en qué se diferencia de otras métricas y cómo convertirlo en decisiones comerciales. Si buscas el panorama general de para qué sirven las encuestas, tienes nuestra guía sobre encuestas de calidad y satisfacción del cliente; aquí nos centramos en la metodología de una métrica concreta.

Qué es el Net Promoter Score (NPS)

El NPS lo creó Fred Reichheld y se popularizó en 2003 en el artículo de Harvard Business Review “The One Number You Need to Grow”, desarrollado junto a Bain & Company y Satmetrix. Su lógica: en lugar de medir la satisfacción puntual, pregunta por la disposición a recomendar, que suele considerarse una mejor señal de lealtad y repetición.

La pregunta estándar es “¿Qué probabilidad hay de que recomiende [empresa, producto o servicio] a un amigo o colega?”, que se responde de 0 (nada probable) a 10 (extremadamente probable). Casi siempre se acompaña de una segunda pregunta abierta (“¿Cuál es el motivo principal de su puntuación?”), que es la que convierte un número en información útil.

Promotores, pasivos y detractores

Según la nota de 0 a 10, cada persona encuestada cae en uno de estos tres grupos:

  • Promotores (9-10): clientes leales y entusiastas. Recomiendan, repiten y son tu mejor canal de boca a boca.
  • Pasivos o neutros (7-8): satisfechos pero no entusiastas. Están contentos, pero son vulnerables a la competencia. No se incluyen en el cálculo, aunque sí cuentan en el total de respuestas.
  • Detractores (0-6): clientes insatisfechos. Pueden dañar la marca con comentarios negativos y son los primeros candidatos a marcharse.

Cómo se calcula el NPS: fórmula y ejemplo

La fórmula es:

NPS = % de promotores - % de detractores

Los porcentajes se calculan sobre el total de respuestas, incluyendo a los pasivos en el denominador. Paso a paso:

  1. Clasifica cada respuesta en promotor (9-10), pasivo (7-8) o detractor (0-6).
  2. Calcula qué porcentaje del total representa cada grupo.
  3. Resta el porcentaje de detractores al de promotores.

Un ejemplo con 100 respuestas: 40 promotores, 30 pasivos y 30 detractores. El porcentaje de promotores es 40% y el de detractores 30%, así que NPS = 40 - 30 = +10. Los 30 pasivos no se restan, pero cuentan en ese total de 100: por eso diluyen el resultado. Si pasaran a promotores, el NPS subiría sin que cambiara el número de detractores.

Dos detalles importantes: el resultado va de -100 (todos detractores) a +100 (todos promotores) y se expresa como un número entero, no como un porcentaje. Llamarlo “60%” es uno de los errores más comunes.

Qué es un buen NPS: benchmarks orientativos y la realidad del B2B

Toca ser honestos: no existe una cifra universal de “buen NPS”. Un mismo número puede ser excelente en un sector y mediocre en otro. La interpretación general es que un NPS positivo (por encima de 0) indica que tienes más promotores que detractores, y que cuanto más alto, mejor; pero cualquier umbral concreto es solo orientativo.

Lo más útil es compararte contigo mismo a lo largo del tiempo: la tendencia importa más que el valor absoluto. ¿Sube o baja trimestre a trimestre? Esa pregunta vale más que perseguir un número visto en internet; las referencias de tu sector son un complemento, siempre con cautela.

El NPS en B2B no se lee igual que en B2C

Si vendes a empresas, hay matices que cambian cómo interpretar la cifra:

  • Muestras pequeñas: en B2B tienes menos clientes, así que cada respuesta pesa mucho y el NPS puede oscilar bruscamente. Interprétalo con cautela.
  • Decisor frente a usuario: en una misma cuenta conviven perfiles distintos (decisor, comprador, usuario final) con percepciones muy diferentes. Define a quién encuestas y, si puedes, mide varios contactos por cuenta.
  • Cuentas estratégicas: perder un solo cliente B2B puede impactar mucho en ingresos. Un detractor en una cuenta importante exige seguimiento individual, no solo agregado.

NPS vs CSAT vs CES: qué mide cada métrica

Conviene saber en qué se diferencia de las otras dos métricas de experiencia de cliente más habituales:

  • NPS (Net Promoter Score): mide la lealtad y la probabilidad de recomendar a largo plazo. Escala 0-10. Métrica relacional y estratégica sobre la relación global con la marca.
  • CSAT (Customer Satisfaction Score): mide la satisfacción con una interacción o momento concreto. Pregunta “¿cómo de satisfecho está con…?”, normalmente en escala 1-5. Es transaccional e inmediato.
  • CES (Customer Effort Score): mide el esfuerzo que le costó al cliente resolver algo (“la empresa me puso fácil resolver mi problema”), en escala 1-5 o 1-7. Predice bien la lealtad operativa, sobre todo en soporte y postventa.

No son excluyentes. Lo más sensato es combinar un NPS relacional con CSAT o CES transaccionales en los momentos clave del recorrido del cliente.

NPS relacional vs transaccional

Hay dos formas de medir el NPS según el momento:

  • NPS relacional: se mide de forma periódica (trimestral o semestral) y pregunta por la relación global con la marca, al margen de cualquier interacción concreta. Sirve para tomar el pulso a la lealtad y comparar la evolución en el tiempo.
  • NPS transaccional: se mide justo después de una interacción concreta (una compra, una llamada de soporte postventa, una entrega, una incidencia resuelta). Sirve para corregir problemas operativos rápido y activar la recuperación de detractores.

Lo recomendable es combinar ambos: el relacional da la foto de marca y el transaccional permite actuar sobre puntos concretos. El transaccional encaja especialmente bien con la idea de recoger el feedback del cliente en tiempo real durante la llamada.

Cómo medir el NPS por teléfono: por qué la llamada mejora el dato

La mayoría de guías asume que medirás el NPS por email o formulario web. Es lo más barato, pero también lo que peor representa a tu cartera: suelen responder solo los muy contentos o los muy enfadados, y te quedas sin el motivo real de la nota. Aquí es donde la encuesta telefónica marca la diferencia, y es lo que hacemos en IG Telcom.

Medir el NPS por teléfono aporta ventajas concretas:

  • Mayor tasa de respuesta: el contacto personal suele lograr más respuestas y más representativas que un email, evitando que el resultado lo decidan solo los extremos.
  • Captura del “por qué”: tras la nota, el agente aprovecha la pregunta abierta para recoger el motivo real, ese contexto que una encuesta automática no capta.
  • Recuperación de detractores en el momento: hablar con un detractor mientras la experiencia está fresca permite disculparse, resolver la incidencia y reconducir la relación.
  • Escalado inmediato: las respuestas críticas se derivan al área responsable al instante, mucho más rápido que con canales asíncronos.

El factor humano es decisivo en los detractores: un email automático rara vez recupera a un cliente enfadado; una llamada de un agente real que escucha, se disculpa y resuelve, sí puede hacerlo. Si quieres delegar esta medición, así funciona nuestro servicio de encuestas de satisfacción por teléfono: llamada personal e informe con los clientes en riesgo identificados.

Del dato a la acción: cerrar el círculo

Medir el NPS y no hacer nada con el resultado es tirar el dinero. La práctica que separa a las empresas que mejoran de las que solo “tienen un número” se llama cerrar el círculo (en inglés, closing the loop): actuar sobre cada grupo.

  • Con los detractores: contactarlos cuanto antes para entender qué falló, resolverlo y evitar que se vayan. Es la primera defensa frente a la fuga de clientes, y enlaza con las estrategias de telemarketing para retener y fidelizar clientes.
  • Con los pasivos: entender qué les falta para pasar a promotores. Pueden ser una palanca rentable, porque ya parten de cierta satisfacción.
  • Con los promotores: aprovechar su entusiasmo para pedir referencias, testimonios o reseñas. Son tu mejor canal de captación.

El NPS, bien usado, no es un termómetro pasivo: es un sistema para detectar a quién llamar y por qué.

Errores frecuentes al implementar el NPS

Los fallos que más vemos cuando una empresa empieza a medir NPS:

  • Confundirlo con un porcentaje: es un número entre -100 y +100, no un ”% de clientes contentos”.
  • Sacar conclusiones tajantes de muestras pequeñas: muchas variaciones son simple ruido estadístico, sobre todo en B2B.
  • Encuestar en exceso o en mal momento: la fatiga de encuestas baja la tasa de respuesta y la calidad del dato.
  • Mezclar transaccional y relacional sin distinguirlos: así no sabes qué estás midiendo realmente.
  • Perseguir el número a toda costa: pedir notas altas o filtrar a quién preguntas (gaming) te da una cifra bonita y una empresa peor.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula el NPS?

El NPS es la resta entre el porcentaje de promotores (notas 9-10) y el porcentaje de detractores (notas 0-6), calculados sobre el total de respuestas. Los pasivos (7-8) no se restan, pero cuentan en el total. El resultado es un número entero entre -100 y +100, no un porcentaje. Ejemplo: 40% de promotores menos 30% de detractores da un NPS de +10.

¿Qué es un buen NPS?

No hay una cifra universal: un NPS por encima de 0 significa que tienes más promotores que detractores, y cuanto más alto, mejor. Pero los umbrales son orientativos y dependen mucho del sector. Lo más honesto es compararte contigo mismo a lo largo del tiempo, dando más peso a la tendencia que al valor absoluto.

¿NPS relacional o transaccional?

El NPS relacional se mide de forma periódica y pregunta por la relación global con la marca; sirve para vigilar la lealtad a largo plazo. El NPS transaccional se mide justo después de una interacción concreta (una compra, una incidencia, una entrega) y permite corregir problemas operativos rápido. Lo ideal es combinar ambos.

¿Se puede medir el NPS por teléfono?

Sí, y suele lograr mejor tasa de respuesta y mayor representatividad que el email o el formulario web. La llamada personal permite recoger en directo el motivo de la nota y hace posible reaccionar al instante ante un detractor. En IG Telcom medimos el NPS por teléfono con agentes reales, no con bots.

Conclusión

El NPS es potente por lo sencillo que parece, pero su valor no está en el número, sino en lo que haces con él: calcúlalo bien, no te obsesiones con los benchmarks ajenos, combínalo con CSAT o CES cuando tenga sentido y, sobre todo, cierra el círculo con cada promotor, pasivo y detractor.

En IG Telcom ejecutamos esa medición por teléfono, con agentes reales y un informe accionable que te dice a quién llamar. Sin permanencia y con honestidad: no te prometemos un número, te ayudamos a entenderlo y a actuar. Si quieres dar el paso, solicita un plan de encuestas NPS sin compromiso y lo adaptamos a tu cartera.